miércoles, 18 de agosto de 2010

Kickin' some asses



Kick ass saca provecho de myspace y youtube. La historia del nerd con gafas, acompañado de dos (amigos) masas humanas cargadas de grasa y viciosos de las historietas no podria ser mas comun y silvestre.
Pero kick ass, el super heroe llegó al mundo a llenar la pantalla de humor negro, situaciones inesperadas y sobre todo de mucha sangree.

Adoro el cine sangriento. Se que está mal y no compagina con mi gusto por la cálida música de Sigur Ros, pero que se yo, Tarantino creó un ser dentro de mi que se emociona, sonrie y se frota las manos, cada que litros de sangre perlada, de rojo intenso, inundan la pantalla como marea roja.

Kick ass es un chico corriente. Esta en la secundaria, usa anteojos, vive con su padre y siente que todo humano debe sacar al superheroe que hiberna dentro de cada uno.
El chico logra despertar a su superheroe interior y se enfunda en un feo y demasiado verde traje de buzo. Prefiere ser golpeado y pone no solo la otra mejilla sino su columna entera en pro de salvar a un chico de una golpiza. Un chico toma su celular y comienza la acción; Kick ass nace en Youtube como el superheroe que nadie estaba esperando ni tampoco buscando.

Al lado del chico aparece Hit Girl y su padre Big Daddy ( Big daddy es una copia de Batman y de él no hablaré), Hit Girl es la precoz boca sucia de 11 años que teniendo mas valentia y arrojo que nuestro Kick ass patea traseros, rompe huesos, corta yugulares y sonrie tiernamente. La sangre inunda la pantalla, el animal que Tarantino bautizó dentro de mi se regocija y me encuentro en medio de una batalla donde una chiquita de 11 años es golpeada por un hombre de mas de 50. La chica sale airosa y Kick ass hace su entrada como lo que es; un chico normal con emociones normales enfundado en un feo gusto al vestir. Salva a la chica valerosa y sanguinaria y la emoción inunda la sala de cine.

La criatura que habita en mi interior le ofrece 5 estrellas brillantes a la producción. Yo, guardo silencio. La criatura ya opinó.

domingo, 1 de agosto de 2010

El experto Naturalista (Ficción)

Quien vive de miedos? pregunté en voz alta a mi reflejo empañado en mi micro baño.
Un culero cualquiera, respondió desde afuera Alex el mexicano "hincha pelotas".
Si, un culero cualquiera, un delicaducho situacional. En resumen un cagon de mierda.

Mis miedos se han ido evaporando lentamente. Pero con cada situación que me saca de mi burbuja de bienestar y razón la sensación de miedo empieza a causar estragos y la evaporación de miedo se siente ligera; un nuevo miedo abre la puerta.
Siempre retumba con fuerza la voz de mi novio de toda la vida cuando me decía que todo miedo es irracional, pero quien es humanamente posible de meterle razón a bajar en una moto de señorita por una montaña embarrada de barro. Era como deslizarse por una montaña de vaselina adoselada con lindas rocas de mantequilla a punto de derretirse y unas rocas verdaderas esperandonos para un magnifico cierre si algo salia mal.
Mis miedos dominaban la atmósfera. mi corazón tamborilean a 1000 por hora y quien le mete razón al miedo. Y ahora que teníamos planes de lanzarnos de un paracaídas, mis tripas alentaban mis temores; lanzaban porras para que se fortalecieran y se hicieran cada vez más certeros y corrosivos.

Alex cuenta que dejo de sentir miedo el día en que aprobó micro y perdió el primer nivel de Inglés.
La historia empezó cuando se encontró al vecino fornicando a la novia de su otro vecino.
Era un frenesí intenso, me volví el voyeur del edificio y ya hasta conspiraba para que mi horario se cruzara con sus momentos de goce - Dijo
Llegué al punto de cuestionarlos. hubo días en que no aparecieron, donde no sentí sus respiraciones acopladas y sus suspiros atravesar las ventanas y meterse y habitar por instantes cuasi eternos en mi sala. Lamentaba quedarme escuchando clases en la universidad porque mi mente viajaba a la habitación justo en frente de mi casa. Sabia que el la función había comenzado y yo el único vivo espectador no estaba presente.
Empecé a sentirme punto importante de aquella actuación. La empece a sentir especialmente diseñada para mi. Como el salon teatral privado del señor Burns.
Reí cómplice; me gustó ese capitulo donde Burns conocía a su hijo y nos mostraba su gusto tiránico por funciones teatrales muy sosas. Me gusto el teatro personal en su deshabitada mansión.

Alex, menciona que la chica a veces lo miraba y que sus ojos se clavaban muy específicamente en su ojo izquierdo. No tenia nada de malo, pero la chica lo miraba directamente al ojo izquierdo. sus dos ojos se posaban directamente en él y sentía un punzaso sobre el ombligo. Era exquisita la sensación.
El tipo, por su parte siempre aparecía de espaldas y ya le conocia los lunares que adornaban esa enorme cantidad de piel. Eran 3, me dijo. Dos grandes y uno mas chico.

Un día cualquiera tocaron a la puerta de Alex. Por esa época estaba de parciales, estaba tan metido en estudiar micro economía, introducción a la administración y sus clases insoportables de Inglés que ya no miraba por la ventana.
No habían pasado mas de tres días sin acercarse a su nirvana visual y ya sentía una sensación de incomodidad inclemente, salvaje, insoportable, solamente saciada con un duchazo frío y una bebida helada.
su apartamento estaba muy lleno de gente. Sus compañeros lo tomaron de sitio ideal para los cónclaves educativos sobre que "machete" usar y de que manera disponer al elegido que tratara de distraer al profe para pasarse exámenes y compartir papelitos. La ventana estaba cerrada, la cortina servia de manto protector a su placentera nueva ocupación.

Alguien tocó. Alex abrió la puerta.
Eran la chica que le miraba al ojo izquierdo y el dueño de la espalda con 3 lunares. El tenia barba, era de media edad, ni gordo ni delgado. Un tipo bastante común.

Queremos que pases los exámenes pronto. Desde hace días no nos ves. Espetó el tipo.
Empezó a sentir mucha saliva en la boca, casi se va para atrás pero no quiso mostrarse perturbado en frente de su patota.

La pareja retrocedió. Alex cerro la puerta y solo suspiro.

Necesito solo un dia mas. Solo necesito aprobar 1 examen mas.
la pareja asintió. No musitaron palabra alguna pero se sintieron cerrando un pacto mas grande que cualquier pacto arrendatario jamas firmado en ese edificio.

Al día siguiente Alex cumplió su cita. La chica continuo apuntando a su ojo izquierdo, el siguió mirando los 3 lunares.

Cerro la cortina y sintió miedo. Era un miedo loco, tonto y hasta ofensivo para la mente de cualquier persona.

Y cual era tu miedo? le pregunté.

Sentí temor que encontraran un apartamento mejor. Sentí temor de algún día no poder toparme con ellos otra vez.

Pero confirme que mi miedo al igual que el tuyo estaba basado en cuestiones tontamente infundadas por pensamientos pesimistas; confirme con el dueño de los 3 lunares jamas se mudaría del sitio. Lo comprobé a través de su contrato de compra del apartamento.

Sentí paz y ese día me libere de ese miedo. Fui feliz.

Por mi parte no me lance de ningún paracaídas. Aun me siento una desdichada delicaducha situacional de miedos por deportes extremos.

Luna Cazadora (Texto Real)

Un recuerdo indeleble, conservado en formol, envasado en un diáfano y enorme tarro de vidrio y conservado en un lugar apacible, lleno de luz y poco sonido de mi memoria es el siguiente; un recuerdo tierno, podría decirse que es el primer recuerdo del que tenga memoria.

Camino de la mano de mi madre, es de noche, mi primo 4 años mayor que yo camina junto a nosotros. La calle es la misma calle que vio crecer a mi padre, a sus hermanas y vio enamorarse a mi madre. Es la calle de mi infancia, la calle con la que más conexión he hecho en mi vida.

El recuerdo se detiene en el espacio de calle que pertenece a los Caceres. La familia alegre de numerosos miembros que practican sus coreografías de música africana para cada carnaval. El recuerdo sigue en medio de una noche cálida, como todas las incontables noches de Barranquilla. Recuerdo el sonido de la voz de mi madre y la risa burlona de mi primo. Noto mi sombra en el suelo, la miro, la analizo, la reparo muchísimo, pedazo a pedazo. La comparo con la sombra que proyecta la humanidad de mi madre, la comparo con la sombra un poco más alta de mi primo. Me sorprendo, me asusto, grito, lloro, hago berrinche, mi madre trata de calmarme pero no me siento conforme con su explicación. No concuerdo con su análisis que todos tenemos una sombra que nos sigue durante la noche y que es el reflejo de la luz de la luna.
Pero trato de calmarme y miro la luna, de reojo, la miro y la sigo mirando. Algo extraño hace clic en mi interior; a los dos años y medio descubro algo aterrador: mami, la luna nos persigue!.

Grito, lloro, pataleo, me siento asustada, no quiero seguir caminando. La luna nos persigue, sigo gritando.

Fin del recuerdo.

El recuerdo tiene continuación en casa, con mi padre tratando de calmarme y un primo molesto porque seguramente habría estropeado alguna salida a comer un helado.

Escuchando a: The postal Service / Sleeping In

miércoles, 18 de agosto de 2010

Kickin' some asses



Kick ass saca provecho de myspace y youtube. La historia del nerd con gafas, acompañado de dos (amigos) masas humanas cargadas de grasa y viciosos de las historietas no podria ser mas comun y silvestre.
Pero kick ass, el super heroe llegó al mundo a llenar la pantalla de humor negro, situaciones inesperadas y sobre todo de mucha sangree.

Adoro el cine sangriento. Se que está mal y no compagina con mi gusto por la cálida música de Sigur Ros, pero que se yo, Tarantino creó un ser dentro de mi que se emociona, sonrie y se frota las manos, cada que litros de sangre perlada, de rojo intenso, inundan la pantalla como marea roja.

Kick ass es un chico corriente. Esta en la secundaria, usa anteojos, vive con su padre y siente que todo humano debe sacar al superheroe que hiberna dentro de cada uno.
El chico logra despertar a su superheroe interior y se enfunda en un feo y demasiado verde traje de buzo. Prefiere ser golpeado y pone no solo la otra mejilla sino su columna entera en pro de salvar a un chico de una golpiza. Un chico toma su celular y comienza la acción; Kick ass nace en Youtube como el superheroe que nadie estaba esperando ni tampoco buscando.

Al lado del chico aparece Hit Girl y su padre Big Daddy ( Big daddy es una copia de Batman y de él no hablaré), Hit Girl es la precoz boca sucia de 11 años que teniendo mas valentia y arrojo que nuestro Kick ass patea traseros, rompe huesos, corta yugulares y sonrie tiernamente. La sangre inunda la pantalla, el animal que Tarantino bautizó dentro de mi se regocija y me encuentro en medio de una batalla donde una chiquita de 11 años es golpeada por un hombre de mas de 50. La chica sale airosa y Kick ass hace su entrada como lo que es; un chico normal con emociones normales enfundado en un feo gusto al vestir. Salva a la chica valerosa y sanguinaria y la emoción inunda la sala de cine.

La criatura que habita en mi interior le ofrece 5 estrellas brillantes a la producción. Yo, guardo silencio. La criatura ya opinó.

domingo, 1 de agosto de 2010

El experto Naturalista (Ficción)

Quien vive de miedos? pregunté en voz alta a mi reflejo empañado en mi micro baño.
Un culero cualquiera, respondió desde afuera Alex el mexicano "hincha pelotas".
Si, un culero cualquiera, un delicaducho situacional. En resumen un cagon de mierda.

Mis miedos se han ido evaporando lentamente. Pero con cada situación que me saca de mi burbuja de bienestar y razón la sensación de miedo empieza a causar estragos y la evaporación de miedo se siente ligera; un nuevo miedo abre la puerta.
Siempre retumba con fuerza la voz de mi novio de toda la vida cuando me decía que todo miedo es irracional, pero quien es humanamente posible de meterle razón a bajar en una moto de señorita por una montaña embarrada de barro. Era como deslizarse por una montaña de vaselina adoselada con lindas rocas de mantequilla a punto de derretirse y unas rocas verdaderas esperandonos para un magnifico cierre si algo salia mal.
Mis miedos dominaban la atmósfera. mi corazón tamborilean a 1000 por hora y quien le mete razón al miedo. Y ahora que teníamos planes de lanzarnos de un paracaídas, mis tripas alentaban mis temores; lanzaban porras para que se fortalecieran y se hicieran cada vez más certeros y corrosivos.

Alex cuenta que dejo de sentir miedo el día en que aprobó micro y perdió el primer nivel de Inglés.
La historia empezó cuando se encontró al vecino fornicando a la novia de su otro vecino.
Era un frenesí intenso, me volví el voyeur del edificio y ya hasta conspiraba para que mi horario se cruzara con sus momentos de goce - Dijo
Llegué al punto de cuestionarlos. hubo días en que no aparecieron, donde no sentí sus respiraciones acopladas y sus suspiros atravesar las ventanas y meterse y habitar por instantes cuasi eternos en mi sala. Lamentaba quedarme escuchando clases en la universidad porque mi mente viajaba a la habitación justo en frente de mi casa. Sabia que el la función había comenzado y yo el único vivo espectador no estaba presente.
Empecé a sentirme punto importante de aquella actuación. La empece a sentir especialmente diseñada para mi. Como el salon teatral privado del señor Burns.
Reí cómplice; me gustó ese capitulo donde Burns conocía a su hijo y nos mostraba su gusto tiránico por funciones teatrales muy sosas. Me gusto el teatro personal en su deshabitada mansión.

Alex, menciona que la chica a veces lo miraba y que sus ojos se clavaban muy específicamente en su ojo izquierdo. No tenia nada de malo, pero la chica lo miraba directamente al ojo izquierdo. sus dos ojos se posaban directamente en él y sentía un punzaso sobre el ombligo. Era exquisita la sensación.
El tipo, por su parte siempre aparecía de espaldas y ya le conocia los lunares que adornaban esa enorme cantidad de piel. Eran 3, me dijo. Dos grandes y uno mas chico.

Un día cualquiera tocaron a la puerta de Alex. Por esa época estaba de parciales, estaba tan metido en estudiar micro economía, introducción a la administración y sus clases insoportables de Inglés que ya no miraba por la ventana.
No habían pasado mas de tres días sin acercarse a su nirvana visual y ya sentía una sensación de incomodidad inclemente, salvaje, insoportable, solamente saciada con un duchazo frío y una bebida helada.
su apartamento estaba muy lleno de gente. Sus compañeros lo tomaron de sitio ideal para los cónclaves educativos sobre que "machete" usar y de que manera disponer al elegido que tratara de distraer al profe para pasarse exámenes y compartir papelitos. La ventana estaba cerrada, la cortina servia de manto protector a su placentera nueva ocupación.

Alguien tocó. Alex abrió la puerta.
Eran la chica que le miraba al ojo izquierdo y el dueño de la espalda con 3 lunares. El tenia barba, era de media edad, ni gordo ni delgado. Un tipo bastante común.

Queremos que pases los exámenes pronto. Desde hace días no nos ves. Espetó el tipo.
Empezó a sentir mucha saliva en la boca, casi se va para atrás pero no quiso mostrarse perturbado en frente de su patota.

La pareja retrocedió. Alex cerro la puerta y solo suspiro.

Necesito solo un dia mas. Solo necesito aprobar 1 examen mas.
la pareja asintió. No musitaron palabra alguna pero se sintieron cerrando un pacto mas grande que cualquier pacto arrendatario jamas firmado en ese edificio.

Al día siguiente Alex cumplió su cita. La chica continuo apuntando a su ojo izquierdo, el siguió mirando los 3 lunares.

Cerro la cortina y sintió miedo. Era un miedo loco, tonto y hasta ofensivo para la mente de cualquier persona.

Y cual era tu miedo? le pregunté.

Sentí temor que encontraran un apartamento mejor. Sentí temor de algún día no poder toparme con ellos otra vez.

Pero confirme que mi miedo al igual que el tuyo estaba basado en cuestiones tontamente infundadas por pensamientos pesimistas; confirme con el dueño de los 3 lunares jamas se mudaría del sitio. Lo comprobé a través de su contrato de compra del apartamento.

Sentí paz y ese día me libere de ese miedo. Fui feliz.

Por mi parte no me lance de ningún paracaídas. Aun me siento una desdichada delicaducha situacional de miedos por deportes extremos.

Luna Cazadora (Texto Real)

Un recuerdo indeleble, conservado en formol, envasado en un diáfano y enorme tarro de vidrio y conservado en un lugar apacible, lleno de luz y poco sonido de mi memoria es el siguiente; un recuerdo tierno, podría decirse que es el primer recuerdo del que tenga memoria.

Camino de la mano de mi madre, es de noche, mi primo 4 años mayor que yo camina junto a nosotros. La calle es la misma calle que vio crecer a mi padre, a sus hermanas y vio enamorarse a mi madre. Es la calle de mi infancia, la calle con la que más conexión he hecho en mi vida.

El recuerdo se detiene en el espacio de calle que pertenece a los Caceres. La familia alegre de numerosos miembros que practican sus coreografías de música africana para cada carnaval. El recuerdo sigue en medio de una noche cálida, como todas las incontables noches de Barranquilla. Recuerdo el sonido de la voz de mi madre y la risa burlona de mi primo. Noto mi sombra en el suelo, la miro, la analizo, la reparo muchísimo, pedazo a pedazo. La comparo con la sombra que proyecta la humanidad de mi madre, la comparo con la sombra un poco más alta de mi primo. Me sorprendo, me asusto, grito, lloro, hago berrinche, mi madre trata de calmarme pero no me siento conforme con su explicación. No concuerdo con su análisis que todos tenemos una sombra que nos sigue durante la noche y que es el reflejo de la luz de la luna.
Pero trato de calmarme y miro la luna, de reojo, la miro y la sigo mirando. Algo extraño hace clic en mi interior; a los dos años y medio descubro algo aterrador: mami, la luna nos persigue!.

Grito, lloro, pataleo, me siento asustada, no quiero seguir caminando. La luna nos persigue, sigo gritando.

Fin del recuerdo.

El recuerdo tiene continuación en casa, con mi padre tratando de calmarme y un primo molesto porque seguramente habría estropeado alguna salida a comer un helado.

Escuchando a: The postal Service / Sleeping In
 

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